Una investigación reciente del NBER analiza cómo puede la mayor inserción en cadenas globales de valor convertirse en un fuerte incentivo para reducir la protección arancelaria.

El interesante trabajo “Global Supply Chains and Trade Policy”, de Emily J. Blanchard, Chad P. Bown y Robert C. Johnson, publicado por el National Bureau Of Economic Research (NBER), estudia el impacto de la inserción de los países en las cadenas globales de valor y la consecuente reducción en el proteccionismo por la vía arancelaria que esta inserción genera.

La pregunta inicial de esta investigación es cómo pueden las cadenas globales de valor (CGV) modificar la estructura de protección de las importaciones. La teoría predice que los aranceles a los bienes finales consumidos en el mercado doméstico irán disminuyendo a medida que aumenta el contenido doméstico de bienes finales producidos en el extranjero. Es decir, en la medida que el país profundice su inserción en una cadena de valor en la que suministra insumos para bienes finales consumidos en otros países, sus propios aranceles a los bienes finales que consume serán menores.

El estudio realiza estimaciones teniendo en cuenta nuevos datos reunidos sobre aranceles aplicados de forma bilateral, barreras comerciales temporales y el valor agregado en la producción de las 14 economías más importantes durante el período 1995-2009.

Los autores encuentran un fuerte apoyo para las predicciones empíricas del modelo que implica que las cadenas globales de valor son importantes determinantes de la política comercial, tanto en la teoría como en la práctica.

Según concluyen los autores, las CGV disuelven el vínculo entre la ubicación en la que se producen los bienes internos y la nacionalidad del contenido de valor añadido incorporado en los productos.

Cuando el contenido interno de insumos extranjeros es alto, un país tiene un incentivo a modificar su estructura arancelaria, lo que lleva a elevar la importación. La inserción en la CGV tiende a reducir las tarifas óptimas. Las tarifas óptimas dependerán al final de cuenta del valor añadido por la producción local en las CGV. Por lo tanto, alteraciones en el valor añadido en las CGV deberían impactar también en esas tarifas.

Los resultados empíricos se comprueban tanto cuando los países utilizan la protección a través de una tarifa bilateral o cuando los países elevan la protección a través de la adopción de barreras comerciales temporales. Los resultados muestran la importancia empírica que tiene la estructura de las CGV en las decisiones de política comercial de los gobiernos.

Etiquetas