Invertir muchas horas en el trabajo ¿es trabajar bien?

Redacción: ConnectAmericas



Las personas confeccionan su realidad por medio del trabajo, gracias a él se mueve el mundo; se logran objetivos y se construyen relaciones de convivencia. Al momento de enfrentar una labor se exige una actitud decisiva, inteligente y activa, que discipline a las personas, generando lazos de respeto y colaboración con sus pares, jefes o subordinados.

El acto de trabajar es una tarea creadora e inspiradora. Nunca es algo pasivo o receptivo, demanda una actitud que compromete a las personas con la sociedad. Para realizar esto de manera óptima se debe hacer el mejor esfuerzo y así lograr las distintas tareas encomendadas, ya que cada resultado debe ser visto como una victoria personal, que no solo va en beneficio de la empresa o institución para la cual se trabaja.

Uno de los grandes “secretos” para obtener buenos resultados en el trabajo es amar lo que se hace. Gran parte de la humanidad realiza labores poco queridas. Por eso es escasamente motivador enfrentar la rutina y se pueden obtener resultados no muy satisfactorios; no existe pasión ni goce por las tareas realizadas.

Un ejercicio muy productivo es otorgar valor y respeto a las labores realizadas, pensando en que se invirtió tiempo y dedicación, los que es un motivo suficiente para querer lo que se hace. No interesa cuál sea el trabajo que se haga. Por intrascendente que parezca, tiene el mismo poder realizador en el grado que la persona llegue a valorarlo e interiorizarlo.

Un punto fundamental para hacer bien el trabajo es no percibirlo como un simple medio para conseguir dinero. No se puede negar que la gran mayoría trabaja en busca de una buena remuneración que les permita vivir cómodamente. Pero esto no significa que todo tiene que ser realizado en función del dinero.

Cómo trabajar bien